En el corazón de Segovia se encuentra Maderuelo, un encantador pueblo cuya historia se remonta a la Reconquista, cuando integraba la primera línea defensiva de la margen izquierda del Duero. Fundado en el siglo X, mantuvo su estructura original, con calles estrechas e imponentes edificios de piedra que hacen al visitante retroceder en el tiempo.
Antes de entrar al municipio, lo primero que se ve es su imponente muralla que cubre tres hectáreas y media: en su época de máximo esplendor esta construcción tenía cuatro puertas y el castillo integrado en su extremo oriental.
El acceso más popular al pueblo es el Arco de la Villa, el sitio donde, antiguamente, los soldados controlaban los posibles ataques enemigos, que todavía conserva sus cerrojos originales y unas poderosas puertas de madera acorazada con adornos del siglo XV.
El Torreón del Castillo es uno de los pocos restos que quedan del antiguo castillo. Ofrece vistas panorámicas del pueblo y del embalse de Linares del Arroyo, un humedal protegido que alberga gran variedad de aves, como la nutria y la garza real.
Actualmente, Maderuelo tiene menos de 300 habitantes y se calcula que su Parque Natural de las Hoces del Riaza alberga 600 parejas de buitres leonados, lo que confirma la constante perdida de habitantes que sufre la localidad, especialmente de personas jóvenes, que se trasladan a los grandes centros urbanos cercanos buscando mejores oportunidades laborales.

Vista de Maderuelo
En su periodo de gloria, entre el siglo XVI y el siglo XIX, el pueblo llegó a tener diez parroquias que se llenaban todos los domingos. De ese pasado dorado queda como muestra la iglesia-palacio de San Miguel que guarda en su interior uno de los grandes misterios de España: la "momia de Maderuelo".
Según la leyenda popular se trata de una mujer llamada María que murió en el siglo XV, durante un viaje para rendirle pleitesía al rey. Cuando una reforma en la iglesia obligó a destapar su fosa, en el siglo XX, quedó al descubierto su momia en perfecto estado de conservación, actualmente expuesta en el interior de una vitrina.
Otra versión, mucho más romántica, dice que, en realidad, la joven falleció esperando a su amor: "Enterrada la doncella, la arqueta de madera e incrustaciones donde ella guardaba sus secretos también desapareció. Así se perdieron su salterio, sus dibujos y las cartas de amor secreto, como las de aquel joven enamorado que prometió volver con el oro de Granada y allí perdió, los ojos primero, y la vida después".
Los turistas que visitan la iglesia tienen la tradición de poner sus manos encima de la momia porque, según la creencia popular, transmite "energía positiva".
Otro edificio que merece visitarse es la Iglesia de Santa María, un templo de estilo mudéjar que mezcla estilos arquitectónicos españoles y árabes. Alberga una imponente espadaña que puede verse desde gran distancia.
La tercera visita obligada es la Ermita de la Veracruz, declarada Monumento Nacional en 1924. Se trata del templo más antiguo del pueblo, edificado sobre una antigua ermita visigótica.
Además de sus encantos arquitectónicos, Maderuelo cuenta con dos eventos imperdibles: la primera semana de febrero se realiza la fiesta de Santa Águeda, con una procesión de mujeres que sale a la entrada del pueblo y baila mirando al Alcázar; y el último fin de semana de agosto se celebra la Fiesta Medieval, con recreaciones históricas, desfiles y obras teatrales, donde se invita a los visitantes a vestirse con ropas de la Edad Media y sumarse a la representación.