La Jefatura Superior de Policía de Melilla, a través de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), ha llevado a cabo una compleja investigación que ha permitido esclarecer los hechos relacionados con la sustracción de una caja de terminales móviles durante un envío desde Málaga hacia Melilla.
La investigación se inició a raíz de una denuncia presentada por una empresa proveedora de servicios de telecomunicaciones en Melilla, en la que se informaba de la desaparición de un paquete valorado en más de once mil euros, conteniendo terminales móviles de última generación. El paquete fue transportado por una de las empresas de logística de esta ciudad, siendo su pérdida detectada tras el desembarco en el almacén de destino.
Gracias a las pesquisas realizadas por los investigadores, se logró rastrear varios de los dispositivos a través de sus números de identificación, determinando que habían sido vendidos en comercios locales, se identificó la venta de varios terminales de una misma marca y modelo que coincidían con los sustraídos.
En el marco de las declaraciones prestadas, se señalaron a terceras personas, siendo identificado y posteriormente detenido un joven melillense con diversas reseñas policiales, como el proveedor de los dispositivos y encargado de la distribución e introducción en el mercado legal de los mismos, utilizando para ello la mediación de un extrabajador de una tienda de telefonía y conocedor del sector, quien actuó como intermediario en las transacciones.

La compraventa se realizó sin la documentación legal correspondiente y a precios muy por debajo del valor de mercado.
Durante el transcurso de la investigación, además de la detención del principal responsable y de la identificación de varias personas involucradas en la trama, se procedió a la detención del propietario de un establecimiento de telefonía de Melilla, acusado de un delito de receptación, al haber adquirido y vendido un terminal de alta gama de los sustraídos. Asimismo, otros dispositivos aparecieron en poder de particulares, que afirmaron haberlos adquirido en cafeterías, locutorios e incluso en Marruecos, sin facturas ni garantías.
Tras el análisis de las imágenes de videovigilancia aportadas por el almacén de la empresa de transportes, se confirmó que el paquete sustraído llegó a Melilla y fue almacenada, perdiéndose su rastro dentro de las instalaciones, lo que apunta a una posible apropiación indebida por parte de una o varias personas con acceso al almacén.
Esta operación policial, ha permitido recuperar información clave sobre el destino de los terminales. Siendo localizados y recuperados un total de catorce terminales móviles y un reloj inteligente, dejando evidenciado la existencia de una red ilícita de distribución y venta de tecnología sustraída, avanzando en el proceso de esclarecimiento de los hechos y en la identificación de todos los presuntos responsables.
La Policía Nacional continúa con las investigaciones para depurar todas las responsabilidades penales derivadas de los hechos.