El Rectorado ha acogido hoy la celebración del simposio "Hacia un nuevo modelo de cuidado y apoyo a mujeres mayores con discapacidad o en situación de vulnerabilidad", organizado por la Cátedra de Estudios de las Mujeres Leonor de Guzmán de la UCO, con el apoyo de la Delegación de Igualdad de la Diputación de Córdoba.
Con este encuentro, dirigido fundamentalmente a personal técnico de instituciones y entidades que trabajan con este colectivo, así como a juristas e investigadores interesados en la materia, se pretende reflexionar sobre la necesidad de establecer un nuevo modelo de cuidados para favorecer un estilo de vida que haya sido escogido por estas mujeres y no impuesta.
La directora de la Cátedra, Celia Prados, ha explicado que el simposio nos permite aproximarnos a los estereotipos que recaen en mujeres que se encuentran situadas en la intersección de otras variables de desigualdad como son la discapacidad, la vejez y la situación de sinhogarismo. Para ello, se ha abordado esta materia de una manera interdisciplinar en dos mesas temáticas que se inspiran en dos de los cinco ejes de la Estrategia para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad: un proceso de desinstitucionalización (2024-2030), del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.

La primera ha abordado la tecnología inclusiva y los apoyos voluntarios en la toma de decisiones de mujeres mayores y/o con discapacidad. Ha contado con la participación de Pilar Aparicio (Universidad de Córdoba), profesora del Departamento de Enfermería, Farmacología y Fisioterapia de la Universidad de Córdoba, junto a Federico Cabello de Alba, notario y director del Área Social y Económica de la Fundación Aequitas. Entre los temas que han tratado, se ha indicado que en España llevamos unos cuantos años con la teleasistencia, asociada al cuidado de mayores en el hogar, que está muy bien para cuando una persona necesita auxilio ante una caída, pero para que las personas mayores puedan vivir en sus casas, de forma autónoma, necesitamos otros cambios en el entorno, que nos obligan a reflexionar sobre el buen cuidado. No basta con un botón que alerte de una necesidad extrema. Tienen que producirse cambios en la vivienda: que sea accesible, que nos permita entrar y salir; tienen que producirse cambios en el barrio: necesitamos comercios de proximidad. El botón solo no nos da autonomía, nos da seguridad, también para las cuidadoras profesionales que acuden al domicilio, pues permite esa conexión con el exterior, pero se necesitan más recursos tecnológicos. Igualmente, se ha reflexionado sobre las respuestas jurídicas de nuestro ordenamiento ante lo que venimos denominando un nuevo modelo de cuidados. Esto ocurre con la ley 8/2021, de 2 de junio, relativa a la capacidad jurídica, que reconoce el valor de los cuidados en su preámbulo.
En la segunda mesa, se ha tratado la elección de modos de vida alternativos a la institucionalización. en España el enfoque institucional ha prevalecido en la atención prestada por parte de los servicios sociales tanto a niños, niñas y jóvenes en situación de riesgo o desamparo o sin apoyo familiar como a personas adultas que presentan diversas necesidades de apoyo o asistencia entre las que se encuentran las personas con discapacidad, las personas mayores y las personas en situación de sinhogarismo. Sin embargo, en los últimos años, diversos estudios han subrayado las ventajas que la asistencia de base comunitaria presenta frente a la asistencia institucional en cuanto a calidad y costes. Y, sobre todo, han puesto de relieve que ciertos elementos definitorios de la "cultura institucional" presentan serios problemas desde un enfoque de derechos humanos. El modelo de asistencia institucional implica para todas las categorías de personas usuarias del sistema de atención, la segregación y el aislamiento de la comunidad, la pérdida de su capacidad de elección, recordemos en un número elevado de casos el ingreso es involuntario, y también hay una pérdida del control de las decisiones que les afectan y la imposición de formas y sistemas de vida determinados. Se trata de problemas inherentes al propio modelo y sobre el que conversamos en este mismo espacio el año pasado. Sobre estos temas han conversado Virginia Fuentes Gutiérrez, profesora titular en el área de trabajo social de la Universidad de Jaén, y Eduardo García Carmona, coordinador de Fundación Prolibertas en Córdoba.