El Ala 12 forma parte del selecto grupo de unidades de combate que participan en el ejercicio Ramstein Flag 2025, desde la base aérea de Marham (Reino Unido), entre el 31 de marzo y el 11 de abril.
Un ejercicio de nivel táctico que representa un evento clave en el plan de adiestramiento anual de las unidades aéreas de la OTAN, organizado desde la base aérea de Leeuwarden (Países Bajos), y en el que participan más de 90 aeronaves de 15 países, desde 12 bases aéreas aliadas. Para esta misión, el Ala 12, con base en Torrejón de Ardoz, despliega 6 aviones de combate EF-18, demostrando su compromiso en la defensa colectiva y la interoperabilidad de numerosas capacidades dentro de la Alianza. Asimismo, comprende una actividad destinada a preparar fuerzas que contribuyen a la disuasión y defensa euroatlántica.
Ramstein Flag 2025, en su concepción, se centra en la integración de aviones de combate de 4ª y 5ª generación, y está diseñado para simular escenarios de combate realistas, en misiones planeadas para evitar complejos entramados defensivos de sistemas antiacceso y negación de área (C-A2/AD), misiones de defensa aérea y antimisiles integradas (IAMD), y de contribución del poder aeroespacial a las operaciones contra fuerzas terrestres (APCLO). Todo ello respaldado por un intercambio rápido y fluido de información entre todas las fuerzas aliadas participantes. El espacio aéreo donde tienen lugar las misiones aéreas se sitúa en el mar del Norte y sobre las provincias de Frisia y Groninga (Países Bajos), abarcando un área de 300 por 200 km.

Es de destacar la preponderancia de las operaciones multidominio (MDO) en este ejercicio, integrando diversas capacidades aéreas, terrestres, marítimas, espaciales y del ciberespacio, bajo una estructura de mando y control de la OTAN desde el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Uedem (CAOCU), en Alemania. De esta manera, se pone a prueba la capacidad de los aliados para operar desde múltiples bases aéreas como una fuerza unificada.
Además de los EF-18 españoles, el ejercicio cuenta con la participación de aviones de combate, aviones cisterna, aviones de alerta y control aerotransportado (AWACS), y otras aeronaves de apoyo de diversas naciones aliadas, con el objetivo de preparar a la fuerza para afrontar posibles desafíos de seguridad del futuro.
Compartiendo experiencias en esta clase de ejercicios, el Ejército del Aire y del Espacio reafirma el compromiso de España con la OTAN y pone en práctica su capacidad para contribuir y operar eficazmente en un entorno multinacional y de alta exigencia en operaciones aéreas complejas y de alta intensidad, desde distintas ubicaciones estratégicas en territorio europeo.