La Isla de Mallorca cuenta con 300 playas y calas que ofrecen toda clase de opciones: desde lugares para disfrutar en familia hasta sitios apartados, ideales para parejas o amantes de los deportes extremos. Para hacerte ahorrar tiempo, te damos un resumen de los sitios que no te puedes perder:
Playa S'illot: aquí desemboca el Torrent de n'Amer con un gran puente que lo salva y que representa la frontera entre los municipios de Sant Llorenç des Cardassar y Manacor. En las inmediaciones de la playa se encuentra un pequeño muelle donde pueden verse pequeñas y encantadoras barcas de pescadores aficionados. Cuenta con servicio de alquiler de hamacas, servicio de socorrismo, acceso para personas discapacitadas, alquiler de velomares, zonas de aparcamiento y duchas.
Cala Banyalbufar: a solo 23 km de la ciudad de Palma, entre Punta sa Galera y sa Pedra de s'Ase, se encuentra esta pacífica cala de forma redondeada, con aguas color turquesa, ubicada bajo una gran pared de piedra, rodeada por encantadores pinares y profundos acantilados. En temporada alta suele estar muy concurrida. Ofrece una zona ideal para practicar el senderismo, con hermosas vistas e itinerarios habilitados por el municipio. En la costa oeste de la isla puede practicarse snorkel o hacer ciclismo para observar, sin prisa, la rica y variada fauna y flora marina característica de la región.
Cala Llombards: se trata de una playa pequeña, de 150 metros de ancho y 55 metros de largo, rodeada por acantilados, zonas rocosas y pinos, a solo 7 kilómetros de Santanyí, junto a la zona urbanizada homónima, justo en la desembocadura del torrente de Son Amer. Sus arenas son blancas y muy suaves, con aguas transparentes y sin olas, lo que las vuelve ideales para familias con niños pequeños. Al estar apartada de las rutas tradicionales y ser pequeña, es muy popular entre los residentes locales y los turistas alemanes. Una de sus principales (y más encantadoras) características son las pintorescas casitas de pescadores situadas junto al mar. Desde la playa pueden realizarse excursiones a otras calas de la región y a los pueblos cercanos.

Cala de la costa occidental de Mallorca (La Calobra)
Cala San Vicente: ubicada en la costa norte de Mallorca, está compuesta por tres pequeñas calas (Barqués, Clara y Molins) de arena blanca y muy fina, con aguas cristalinas ideales para practicar snorkel y piragüismo. Los amantes del ciclismo tendrán la posibilidad de realizar grandes excursiones, desde recorridos exigentes, como la ascensión a Sa Calobra, hasta paseos más simples, como el trayecto al Faro de Formentor. Por su parte, los ornitólogos encontrarán, además de los tradicionales halcones y ruiseñores, especies únicas, como el buitre negro, que está en peligro de extinción.
Cala Lliteras: se encuentra al norte de la isla y es una playa de fácil acceso. Está unida a la playa de Cala Agulla por un paseo marítimo que va bordeando la costa, lo que permite disfrutar una vista única, muy recomendable para recorrer de noche, especialmente si hay luna llena. Cuenta con un centro escuela de buceo, con programas especiales que permiten conocer y disfrutar la Reserva Marina de Llevant. Dispone de servicio de bar durante todo el día.
Cala Gat Mallorca: ubicada en la costa este de Mallorca, se extiende a lo largo de la Punta de Capdepera, junto a la urbanización de Cala Rajada. Es un arenal de 40 metros de largo por 20 de ancho, con aguas color turquesa, rodeado por un bellísimo pinar. Junto a la playa se puede visitar la Torre Ciega, un edificio de vigilancia del siglo XVI convertido en museo. La playa ofrece aparcamiento gratuito.
Cala Mondragó: considerada una de las 20 mejores playas de Mallorca, se despliega a lo largo de 75 impresionantes metros, entre dos afloramientos rocosos, ofreciendo arenas blancas y aguas cristalinas y muy tranquilas. Cuenta con todo tipo de servicios: baños, duchas, rampas de acceso para discapacitados, restaurantes, bar, sombrillas y hamacas para alquilar. A solo 400 metros de distancia se encuentra la playa s'Amarador, de 145 metros de largo.