"Cómo estará la sociedad que aquí me encuentro, en un escenario de la Universidad de Málaga". Con esta frase, no exenta de falsa modestia, Ignatius Farray, el maestro del humor absurdo, se preguntaba hasta dónde han llegado los límites de la cultura en España y reafirmaba la importancia de la risa, el riesgo, el pensamiento filosófico y la esencia de la comedia, "que no es otra cosa que la distancia que hay entre lo sublime y lo incoherente", según sus palabras.
Juan Ignacio Delgado Alemany, más conocido como Ignatius, ha acudido al Rectorado de la UMA a instancias de la Facultad de Filosofía y Letras -que cumple su 50 aniversario- para participar en un diálogo abierto con la profesora Claudia Fernández.
Han sido casi dos horas ante un auditorio que se ha quedado pequeño para escuchar la intervención de un humorista presentado también por su anfitriona como "pensador y humanista", definiciones muy acertadas, a tenor de la cantidad de frases de personalidades como Kant, Heidegger, Freud, Valery, Stanislavski o María Zambrano que han saltado a la palestra durante la conversación.
Claudia Fernández ha comenzado la intervención dándole a conocer seis definiciones que, sobre su persona, habían realizado personas cercanas a Ignatius Farray. Tan solo acertó la de su madre, y porque decía que "tiene que pelarse más". Las demás, las que le situaban como "caos perfecto", "saludador compulsivo" o "espejo en el que mirarse", no supo que eran de sus hermanos o de su hijo, pero la última, que comenzaba diciendo que era un "bufón desatado" le sorprendió, ya que procedía de una inteligencia artificial, el chat GPT.

Y precisamente la concreción de esta última definición, que se ajusta muy bien al personaje, hizo pensar a los presentes y al protagonista de la charla acerca del peligro del éxito de la IA, si bien Ignatius prefiere seguir el precepto del experto en ajedrez del periódico El País, Leontxo García, quien a pesar de reconocer que una máquina puede ganar a una persona, considera que las personas "juegan de una manera más bella".
Riesgo
Para Ignatius, el carácter del humano tiende a arriesgarse, a perder el equilibrio, el hilo…. Y precisamente ahí está lo bueno, a su juicio. Y a juicio también de la malagueña María Zambrano, quien hablaba de los claros del bosque que se alcanzaban cuando se dejaban de seguir senderos, o de Picasso, también citado por el cómico, quien decía que él no buscaba, sino que encontraba.
"El precio que tenemos que pagar por ser libres es prestar atención, y el amor es la moneda", ha continuado diciendo, reconociendo que quizás él mismo había "perdido el hilo". "La lógica define al vacío", según el humorista, que ha recurrido al "chiste perfecto" que dice que "van dos y se cae el del medio".
Preguntado por su percepción de la política española, ha señalado que "la derecha se aprovecha de cómo es la gente y la izquierda, de cómo queremos ser". Pero no ha querido centrarse en los políticos, que, en su opinión, "nos han cogido el truco a los cómicos".
Pero este cómico, que dice subirse a los escenarios "por cobardía", por decir cosas que normalmente no dice, ha recibido también una interpelación elogiosa por parte de un admirador, que le ha espetado: "¿Cómo haces que la comedia se perciba como Cultura?", a lo que Ignatius Farray, amante de lo subversivo y sabedor de que el "entretenimiento está en manos de los tiranos", ha contestado: "¿Quién eres y quién te envia?".