El alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, acompañado por el concejal de Turismo, Antonio José Martín, y el investigador, Pedro Cantalejo, ha anunciado este importante descubrimiento "con impresiones sobre la roca en nueve lugares diferentes de la Cueva del Tesoro, consideradas, por el momento, como las huellas humanas de manos más antiguas del Mediterráneo", señala Salado.
Según ha explicado, en el municipio de Rincón de la Victoria se han documentado 44 cavidades naturales en el gran acantilado calizo de El Cantal. "En total, se ha documentado que once de estas cuevas naturales de Rincón de la Victoria, estuvieron habitadas durante el Paleolítico, lo que convirtió la Bahía de Málaga en uno de los territorios privilegiados durante esa gran crisis poblacional".
Y es que, desde el pasado mes de octubre se viene realizando una intensa revisión científica en las cuevas del Tesoro y de la Victoria, confirmando una dilatada ocupación humana de más de cuarenta mil años en los niveles arqueológicos situados bajo los pozos de entrada a las cavidades y la realización de, al menos, ocho incursiones de exploración a las zonas profundas.

En estas incursiones, los exploradores de estas cuevas dejaron marcas indelebles a través una serie de acciones deliberadas que están siendo analizadas en profundidad por el equipo de investigación que está siendo coordinado por el equipo malagueño dedicado al estudio de las sociedades paleolíticas de la región geohistórica del Estrecho de Gibraltar conformado por María del Mar Espejo, Luis-Efrén Fernández, José Ramos, Cristina Liñán, Yolanda del Rosal, Hipólito Collado, José Antonio Molina, Antonio Aranda y Pedro Cantalejo, entre otros.
Por su parte, Cantalejo ha valorado el hecho que "en la Cueva del Tesoro se hayan conservado huellas humanas de manos impresas en las paredes, hoy totalmente rocosas que, en una etapa entre 70.000 y 35.000 años antes del presente".
"Algunas de estas acciones forman parte del repertorio clásico del Arte rupestre Paleolítico, otras, sin embargo, se realizaron sin intención artística, sino con un sentido de ratificar la presencia humana en estos lugares tan alejados de la superficie. Para ello usaron directamente las manos y los dedos, realizando gestos sobre superficies rocosas y cristalinas que por culpa de la gran humedad y baja temperatura, estaban mucho más blandas que en la actualidad", indica el investigador.

En este sentido, Salado ha anunciado que "los trabajos científicos continuarán hasta final de este año, tanto en su vertiente de estudios de acciones realizadas sobre las paredes, como en las intervenciones arqueológicas, que se estaban desarrollando en los sedimentos arqueológicos intactos de la Cueva de la Victoria, hasta la última semana de febrero, cuando han quedado interrumpidas por la inundación parcial de las zonas del yacimiento Paleolítico, que se sitúan bajo uno de los pozos naturales de acceso".
"Se trata de unos trabajos que no son baratos, ni fáciles, por ello desde este equipo de gobierno y este ayuntamiento se invertirá en el proyecto para que pueda continuar en el tiempo bajo nuestro firme compromiso para la recuperación y puesta en valor de nuestro patrimonio histórico y cultural", concluye el alcalde.
La Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía autorizó el pasado mes de septiembre las nuevas actividades arqueológicas y estudio de Arte rupestre en las dos grandes cavidades naturales de Rincón de la Victoria, que ha supuesto "un cambio fundamental y extraordinario con un salto cualitativo y cuantitativo del valor patrimonial prehistórico de la Cueva del Tesoro, prácticamente desahuciada por la comunidad científica desde los años setenta del siglo pasado", indica el alcalde, que ha recordado que "la adquisición de las grutas por parte del Ayuntamiento para convertirlas en monumento público, ha sido clave para su revaloración, que, sin duda alguna, ofrecerán nuevos y relevantes hallazgos prehistóricos que serán difundidos en la celebraciónn del Día Internacional del Arte Rupestre Prehistórico, que se celebrará el 9 de octubre, por la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía".
Por ultimo, el concejal, ha recordado que las dos cavidades paleolíticas de Rincón de la Victoria pueden visitarse a través de dos modelos de gestión complementarios: El modelo turístico que permite un recorrido de más de quinientos metros por las grandes salas y galerías, aptas para cualquier persona, sin límites de edad y, por otra parte, también se pueden visitar a través de un modelo de visita guiada espeleológica que permite adentrarse en las salas y galerías que permanecen en estado natural (para treinta personas al día) y observar el arte rupestre original, los sondeos arqueológicos y los enterramientos (esta zona está limitada a mayores de 8 años y menores de 70 años). En ambos casos pueden reservarse plazas a través de la web: www.turismoenrincon.es en la pestaña "Cuevas".
Últimos avances científicos en las Cuevas del Tesoro y la Victoria
Desde septiembre de 2024, la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía autorizó las nuevas actividades arqueológicas y estudio de Arte rupestre en las dos grandes cavidades naturales de Rincón de la Victoria. Se daba el caso que los estudios en la Cueva de la Victoria se retomaron en 2022, como consecuencia de la apertura al público de este yacimiento arqueológico y rupestre. Sin embargo, los estudios en la Cueva del Tesoro no se pudieron incorporar al proyecto inicial, hasta su adquisición como monumento público por parte del Ayuntamiento.

Las investigaciones se iniciaron a principios del mes de octubre de 2024, coincidiendo con la inclusión de la Cueva de la Victoria dentro del Itinerario Cultural Europeo "Caminos del Arte Rupestre Prehistórico", dependiente del Consejo de Europa.
Desde entonces, el equipo de investigación ha realizado avances en el conocimiento científico de ambos yacimientos paleolíticos de la Bahía de Málaga, destacando:
Los nuevos hallazgos de Arte Paleolítico en las galerías turísticas de la Cueva del Tesoro que incluyen: signos realizados con los dedos, grabados realizados con instrumentos líticos, marcas rojas y trazos negros, a los que hay que sumar impresiones de manos y dedos sobre nueve paredes (por el momento) que durante una parte del Paleolítico estuvieron blandas por razones climáticas más húmedas que en la actualidad. Todos estos espacios que recibieron actividades humanas, se localizan en el tramo medio y final de la gran cavidad, que tiene un recorrido de más de un kilómetro.
En la misma Cueva del Tesoro, en su primera sala, que fue la que recibió el impacto más agresivo de la habilitación como espacio turístico, hace más de 51 años, se han documentado restos de sedimentos arqueológicos estratificados que han podido fecharse a través del Carbono14, otorgando una muy larga ocupación de esta cavidad por parte de los últimos Neandertales y de los primeros Homo sapiens (una serie de ocupaciones humanas situadas cronológicamente entre 44.100 y 6.900 años antes del presente).
Entre los restos arqueológicos de la primera sala, destacan dos concheros con cientos de ejemplares de moluscos, crustáceos y peces que están siendo estudiados, dado que proceden de restos de comidas con una antigüedad mínima de 14.000 años. Asimismo, desde el interior de esa misma sala de acceso a la cavidad, se han documentado restos de un pozo de entrada que conserva el tapón de escombros original, donde se han obtenido fecha calibradas del Neolítico y Paleolítico superior (sigue pendiente de excavación la mayor parte de los sedimentos).
En la Cueva de la Victoria se ha avanzado en el estudio del Arte Paleolítico, obteniendo tres fechas claves a través del método de Uranio/Thorio que analiza las pátinas calcáreas que cubren algunas zonas de las pinturas rojas:
- La primera fecha otorga una edad mínima de 13.900 años antes del presente a una de las pinturas rojas (Paleolítico superior Magdaleniense).
- La segunda fecha otorga una edad mínima de 26.800 años antes del presente a una de las pinturas rojas (Paleolítico superior Gravetiense).
- La tercera fecha otorga una edad mínima de 34.000 años antes del presente a una de las pinturas rojas (Paleolítico superior Auriñaciense).
Demostrando que las tres fases principales sistematizadas en el Arte rupestre Paleolítico de Europa están presentes en este yacimiento rinconero.
En el sondeo arqueológico que se realiza en la sala de las Conchas, bajo el pozo grande de la Cueva de la Victoria, se ha documentado y fechado, además de los periodos anteriores, una fase de tránsito, vinculada al periodo de cambio climático entre el Paleolítico superior (más frío) y el Neolítico (clima Mediterráneo actual). Esta época, conocida como Epipaleolítico, es de gran importancia para el conocimiento de estas poblaciones que asistieron al último gran cambio climático del Hemisferio Norte. Las excavaciones arqueológicas han tenido que suspenderse en febrero, tras las lluvias que han producido encharcamientos en la zona arqueológica. Se espera retomar durante las próximas semanas.