Un Colegio de Coria del Río (Sevilla) ha vivido una experiencia única que ha fortalecido el lazo entre los más pequeños y la Guardia Civil. La historia de Sacha, un peluche con forma de gato que ha acompañado a un maestro infantil durante 16 años, prácticamente toda su trayectoria profesional, haciendo que Sacha sea para sus alumnos más que una simple mascota.
Con motivo del Día de la Comunidad Educativa, la Guardia Civil realza esta historia como un ejemplo de confianza y colaboración entre centros escolares y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Cada día, sus alumnos entre 4 y 5 años tenían el privilegio de llevarse a Sacha a casa, con la idea de compartir con la mascota sus rutinas fuera del colegio, incentivando el sentido de la responsabilidad y la ilusión entre los pequeños. Sin embargo, un día ocurrió algo inesperado: Sacha desapareció en un centro comercial en una de sus salidas.
Lejos de caer en la desesperación, el alumnado afrontó la situación con valentía e ilusión por encontrar a su querida mascota. De esta manera, algo que inicialmente podría haber sido negativo, se transformó en algo positivo: la búsqueda de Sacha.
Además, esta experiencia reforzaría uno de los valores que el profesor inculcaba a sus alumnos: la importancia de acudir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando necesiten ayuda, confiando en ellos como una referencia cercana y segura.
Esta idea llenó de esperanza a los alumnos, motivándolos para el inicio de su nueva misión: encontrar el peluche tan querido por todos. Con gran entusiasmo, el alumnado por su propia iniciativa, realizó carteles y los colgó por todos los lugares de la localidad, incluso entregaron algunos de ellos a las patrullas de guardias civiles que se encontraban a su paso.

Los guardias civiles, sorprendidos ante el gran entusiasmo de los pequeños y conmovidos por el esfuerzo, no dudaron en sumarse a la causa, reforzando la idea de incentivar en lo más pequeños la confianza que depositaban en ellos.
Y entonces, gracias a la colaboración ciudadana, una mujer, mientras paseaba, encontró a Sacha en un lugar que le llamó la atención: una colonia de gatos. Era como si los felinos hubieran acogido a Sacha como una integrante más de su comunidad. La mujer identificó al peluche gracias a las publicaciones que había en redes sociales y los carteles hechos a mano por los niños repartidos por todo el pueblo. La mujer se puso en contacto con la madre delegada de la clase entregando el peluche al centro.
Pero el maestro, en lugar de simplemente devolverlo a la clase, decidió que la Guardia Civil fuese la encargada de la entrega, haciendo que los niños vivieran un momento aún más especial. Los agentes, sin dudarlo, decidieron colaborar en esta iniciativa que reforzaría valores muy preciados por la institución.
El emotivo reencuentro se produjo en el patio del colegio. Los agentes, con las sirenas puestas, llegaron en su vehículo oficial y, ante los saltos y miradas de ilusión de los pequeños, devolvieron a Sacha a su familia de aula. La alegría explotó en abrazos, sonrisas y aplausos. No sólo recuperaban a su querido peluche, sino que además se reafirmó el mensaje de que la Guardia Civil es un apoyo cercano, alguien en quien confiar cuando más se necesita.

Por supuesto, antes de volver a las manos de los niños, Sacha pasó por "un relajante spa" improvisado que se aseguró de que regresara limpio y listo para seguir formando parte de esta bonita costumbre.
Una historia con final feliz que demuestra cómo la ilusión, la colaboración y la confianza pueden convertir algo tan simple en una vivencia inolvidable.
Haciendo referencia al día de la Comunidad Educativa, y más allá de la anécdota, se ha querido poner en valor este gesto que tuvo un propósito esencial: reforzar la idea de que los más pequeños deben confiar en la Guardia Civil y resto de Fuerzas y Cuerpos que velamos por su seguridad, que ante cualquier necesidad acudir a ellas ante cualquier necesidad y ver en su uniforme un símbolo de protección y apoyo.
Plan Director: Un compromiso de la Guardia Civil con la comunidad educativa
Más allá de esta colaboración con este centro, la Guardia Civil mantiene su compromiso constante con la comunidad educativa a través del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos.
Dentro de esta marco, guardias civiles acuden a centros educativos impartiendo charlas, tanto colegios como institutos, manteniendo además reuniones con ampas con la idea de poder asesorar e informar de ideas en los riesgos que afectan a sus hijos o tutelados.
De esta manera, se consigue el objetivo de prevenir los riesgos más comunes en esas edades (uso de internet, drogas, acoso escolar, etc) consiguiendo además de manera transversal, el objetivo de acercar a la institución a nuestros menores.