El cabo Belaid, destinado en el Regimiento de Ingenieros nº 8, y los cabos Abdelkader y Mohamed, del Batallón de Cuartel General de la Comandancia General de Melilla, se encontraban, el 3 de marzo, en la
biblioteca del club de Tropa, cuando escucharon un fuerte ruido del exterior, propio de un accidente de tráfico.